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AVISO: Llevo un tiempo si actualizar esto, aparte que tengo que subir nuevos trabajos y indicar de alguna forma todo aquello que ya he regalado... tengo que definir mejor todo esto que siento porque si la vida en un segundo cambia, en semanas de sincronias y nuevos cambios en el interior... aun asi la esencia sigue siendo la misma, y en todo caso mas pura, lo que aqui escribi en su dia tan solo fueron los pasos previos. Lo mas importante es sentirlo, y ya con tiempo lo ire llevando a este plano y haciendo, que es la forma de manifestarlo... Sigo sin tener prisa, todo sigue estando bien tal cual es.





En este blog he empezado amostrar mi trabajo con la intención de ofrecerlo a la gente. He tardado tiempo en definir mi forma de actuar para que fuese en armonía con mis pensamientos y sentimientos, ha ido evolucionando y lo seguirá haciendo, nada es definitivo, según vaya profundizado en mi ser y me vaya guiando hacia los pensamientos y sentimientos mas cercanos a mi centro.

No vendo nada de lo que hago, algo que no siempre se puede comprender. Vender es la forma habitual desde hace tiempo, es un intercambio pactado en el que uno no da libremente sino bajo la condición de obtener algo específico. Es un acto comparable a robar que entra dentro de la legalidad ,por eso las personas no sienten que estén haciendo nada malo porque se han acostumbrado que las leyes le digan lo que está bien o está mal, sin ser capaces de cuestionar por ellas mismas.

Robar es el acto de quitar algo a otra persona que la otra persona no quiere dar libremente. Cuando uno vende algo está forzando a la otra persona a que le entregue algo a cambio. Esta forma de energía que se exige normalmente viene expresada en forma del sistema de medición al que la sociedad ha otorgado mayor valor: el dinero. Por eso es absurdo la gente que piensa que si el dinero desapareciese se acabarían los problemas, la conducta que lleva asociada, el interés de dar por recibir algo a cambio,seguiría manteniéndose... El dinero es tan solo una arbitraria medida que hemos adoptado para poder medir de forma colectiva, como lo son los sistemas para medir longitud, peso, etc. Es un producto que se ha vendido como referencia, y no hay que olvidar a quien pertenece y a quien le interesa se siga utilizando, aunque ya es otro tema...

Comprar no es un acto libre, ya que elegir entre aceptar o no ese precio, entre dos opciones, no es libertad, aunque hayamos enmascarado tanto el término que creamos que sí. Vender es limitar las infinitas opciones que existen.

Hay un término del que todos hablan sin haber analizado el significado que en su interior tiene: el Amor. Es una energía que se encuentra en todo, en mayor o menor vibración, es la energía de la vida, que hace mover, crecer, desarrollar. Con Amor el sol nos ofrece su luz a través de una energía, que nos da calor, que las plantas reciben para transformar en oxígeno por ejemplo, es el alimento etérico que hace posible posible la vida, y lo ofrece libremente, sin condiciones, para todo aquello que lo quiera recibir.

El Amor es una energía libre que circula libremente, no puede entregarse bajo condiciones o chantajes, exigiendo algo a cambio.

Hay otra cosa que por más que se hable de ella uno no comprende realmente hasta que la experimenta en su interior, y es que todos somos Uno, y formamos parte de un mismo Todo. Por eso cuando uno da con Amor a los demás, sabe que también se lo está dando a sí mismo, formamos parte de la misma familia gracias a ese Amor que nos une y nos conecta.

La gente normalmente otorga el significado de familia a aquellas personas a las que se une con lazos genéticos, reduciendo el círculo y excluyendo a las demás personas. Cuando una madre entrega alimento a su hijo lo que hace con Amor, ya que lo está dando a alguien que siente que forma parte de sí misma, no actúa egoistamente porque si lo hiciera y la relación entre ambos fuese de competitividad el hijo no podría sobrevivir, y de esta forma se bloquea el proceso natural de vida y expansión.

El no comprender que todos los seres formamos parte de la misma familia hace que compitamos entre nosotros en vez de ayudarnos, la división en vez de la unión, que pensemos en robar lo que que otros tienen pensando unicamente en nuestro beneficio, actuando egoistamente. Pero cada vez que alguien le quita algo a otra persona, en realidad se lo está quitando a sí mismo... El valor no está en las cosas, sino en la energía que estas poseen o se les da, por eso el valor es variable y más personal que colectivo.

Las personas han sido creadas para ser amadas, y la cosas para ser usadas. Si el mundo es un caos es porque las cosas estan siendo amadas, y las personas usadas...

Quizás cada uno debiera analizar por su cuenta los efectos de las creencias que hemos aceptado como nuestra realidad durante tanto tiempo, que hemos adquirido y hemos ido acumulando sin saber si nos aportan algo o representan un peso que nos hace más dificil seguir avanzando. El materialismo es una de ellas, y se basa en dar un valor excesivo a las cosas materiales
, por lo que el objetivo es tener la mayor cantidad posible sin limite, empezando por tener una casa, un coche, ropa, articulos de entretenimiento, aparatos que creemos indispensables, para luego tener más casas o una más grande, más coches o motos, más ropa y más cara, más artículos, y todo eso que ayuda que ayuda a aparentar una posición social ante los demás, poder salir a cenar fuera, a espectáculos, tratamientos caros... No importa cuanto se tenga si uno siempre está pensando en que podría tener más y su objetivo sigue siendo conseguirlo, olvidandose de analizar que es aquello que realmente necesita para vivir y ordenandolo prioritariamente, para no olvidar por ejemplo que el tiempo que pasa con sus hijos o seres queridos es más valioso que muchos objetos que aspira comprar, y por tanto no hace falta que lo venda y renuncie a ello porque ya tiene lo que necesita. Se dice que uno se pierde cuando olvida el camino, cuando no sabe donde está y no sabe a donde se dirige. Mucha gente ha seguido caminos marcados por otras personas o por la sociedad, pero su propio camino ha quedado en el olvido..

Cada uno es responsable de las creencias que acepta y forman parte su realidad creada. La creencia de que son las cosas materiales las que dan la felicidad implica un deseo de posesión, y lleva asociado un miedo de su pérdida, que condiciona la forma de actuar. Cuando alguien realiza un trabajo, sea cual sea, lo hace apegado a un resultado, se marca lo quiere conseguir a cambio y no libremente, por tanto si no obtiene lo deseado traerá consigo la decepción. Esto le lleva a exigir a la otra parte aquello que desea, ante su miedo de no conseguir lo que quiere, porque no es capaz de aceptar lo que la otra persona le quiera entregar libremente. Son actos interesados, intercambios que se alejan de los actos de amor, que limitan la libertad de decidir a la otra persona que persona que recibe con chantaje. Una falta de libertad a la que las personas se han acostumbrado he incluso exigen inconscientemente, ya que no conciben recibir sin dar o dar sin recibir, por eso siempre que dan exigen y cuando reciben se acostumbran a que les indiquen lo que tienen que entregar a cambio.

El amor no se da, se recibe y se vuelve a ofrecer, fluye como el agua. No hay amor, sino actos de amor.

Algo triste en nuestra sociedad es que la gente no sea libre, por ejemplo, a la hora de realizar su trabajo. Mucha gente ha renunciado a lo que le gustaría a hacer, aquello con lo que siente pleno y realiza con amor, con lo que siente que vive y no importa el tiempo que dedique a ello porque le llena. Demasiada gente vende su tiempo y trabaja para sus dueños, se sacrifica en nombre del que considera dios dinero, porque siente una necesidad de bienes materiales y un deseo de aparentar una determinada posición social que realmente no necesita para ser feliz, con cadenas que ellos mismos se han puesto para renunciar a su libertad.. Dependen siempre de otros para conseguir lo quieren, como el ganado que no ve su granja como una carcel y solo quiere que le alimenten, aunque su dueño solo lo este haciendo para darse luego un buen festin.

Yo he renunciado a trabajar para otros para decidir lo que quiero hacer en cada momento, dejar de satisfacer los deseos y exigencias de otras personas para escuchar lo que me dice mi ser interior y lo que desea ofrecer libremente. Intento no hacer nada que no me apetezca, aunque esto no le guste a las personas que acostumbran dar órdenes y egoistamente siempre están pidiendo. Intento expresar lo que llevo dentro, transmitir mi energía que circula por ejemplo en forma de pensamientos y sentimientos. No es mi intención indicarle a nadie lo que tiene que hacer, cada uno debe reflejar lo que lleve dentro y no aparentar ser lo que no es. Lo que expreso mediante palabras solo es un reflejo de lo que pienso y siento, que se traduce en lo que hago, y por tanto solo puede servir como ejemplo o como inspiración.

Inspirar es tomar aire, recibir la energía universal que en él se encuentra, con la cual nos nutrimos, un proceso de transformación en el que el aire que entra ya no es el mismo que el que sale después de haber pasado por nuestro interior. Para mi la inspiración es recibir esa energía energía del amor que me nutre y me llena, y permitir que circule hacia lo que hago para crear nuevas formas, ya sea pintar cuadros, diseño gráfico, hacer mandalas, manualidades, colgantes, orgonitas...

El poder hacer lo que me gusta y quiero es un regalo, y de la misma manera ofrezco lo que hago. Un regalo que se entrega con Amor no exige nada a cambio, te desapegas del resultado como sucede en un intercambio. Cuando se da sin el miedo a no recibir se entrega plenamente.

Sin embargo, hay cuestiones sobre las que tengo que seguir profundizado para expresarlas correctamente. Sigo mi trabajo interior, que no consiste unicamente en saber dar, sino tambien en saber recibir, ser capaz de abrirme a lo que otros me puedan ofrecer de la misma manera libremente. También en ser capaz de valorar lo que hago, expresar el valor que para mí tiene lo que he hecho para que las otras personas puedan saber lo que siento. Por supuesto no será una cifra marcada, un precio, algo que la otra persona tenga obligación de darme. La persona es libre de aceptar el regalo sin ofrecer nada a cambio, pero igualmente creo que la libertad implica responsabilidad, uno es responsable de valorar aquello que pide, en función del valor que otorgues al trabajo realizado, materiales empleados, al tiempo y energía dedicada, a su belleza, al beneficio que pueda aportarte y a tus posibilidades económicas, materiales o de energía que puedas ofrecer. Cuando uno valora lo que recibe da gracias por ello, agradece la luz que recibe del sol, los alimentos que la tierra le ofrece, el agua que lo purifica, agradece el Amor que el Universo le ofrece de tantas formas posibles.

La gente normalmente no deja a otros la posibilidad de valorar su trabajo, porque tiene miedo que sea poco, desconfia de las otras personas y ve reflejado en ellos sus propios miedos. Yo confío en que sabrás valorar mi trabajo de acuerdo a tu evolución actual, sin juzgar tu decisión, sin caer en el dualismo de si es poco o es mucho, porque eres sabio y el Universo a través de ti sabrá darme la enseñanza que necesite.

Si quieres pedirme alguna cosa que has visto y te gustaría que te regalase escríbeme al correo leninalibre@gmail.com, paciencia si tardo en contestar porque no tengo internet aunque suelo conectarme al menos una vez por semana. Otra forma de comunicarte podría ser por teléfono, si te interesa mi número es 644 263 943.

Mi localización es Asturias, donde podría entregar en persona, o dar las terapias de sanación, todavía me falta actualizar la información, así como de cursos que en un futuro me gustaría ofrecer. De todas formas también puedo hacer sanación a distancia si lo deseas, y enviar lo que hago por correo, ponte en contacto conmigo para más información. También si deseas ayuda con algún tema de diseño (gráfico, web...)

Recibe y entrega la energía del amor libremente en cualquiera de sus formas, y lucha por conseguir tus sueños sin limitaciones, siente lo que es vivir, aquí y ahora.

Mi sueño es bonito, imagino un mundo en el que la gente viva la felicidad de dar a los demás sin el miedo a no recibir, que reciba sin miedo a no tener que dar algo a cambio, en el que todo la energía es libre, la información es libre, nadie la guarda para sí mismo con miedo a que otros la descubran, o condiciona su entrega a cambio de un beneficio económico. Los recursos materiales son libres, porque la gente no piensa en acumular objetos que no le sirven y vive con lo que necesita sin que le falte de nada, eliminando lo superfluo, la ayuda es libre y todos son como hermanos.
Me gustaría construir un mundo así, pero empezaré por construir una aldea así en compañía de personas que tengan los mismos ideales y que seguro irán llegando. Todavía ni siquiera es algo físico y no tengo el lugar para empezar, pero ya la he visto en mis sueños y ahora solo me hace falta cumplirlos. Porque también soñé un día el modo en que me gustaría que fuesen las personas, cualidades que echaba en falta, actitudes que creía que sobraban, pero en vez de intentar transformarlas a ellas supe que era a mi misma a quien tenía que transformar, ir hacia adentro para luego empezar a crecer. Todo empieza en lo pequeño que luego se hace grande. Una semilla plantada...